pobreza cero congo gritapubliÁgora Digital

Ágora Digital. Revista cultural de Granada

 
    Ágora Digital. Revista cultural de Granada. Ágora Ilíberis. 023
Del 30 de mayo al 8 de junio de 2008
   
     
 
teatro teatro teatro
Música teatro
teatro
 
> inicio
 
Cine
Teatro y danza
Exposiciones
Cursos y conferencias
Fiestas, sesiones, barriles...
Eventos destacados
   
   
  Antonio Canales | entrevista
 
 
    info del evento | (0) comentarios | (0) fotos | (0) blogs relacionados | (0) vídeos
> Entrevista a Antonio Canales

[Por ] 15 de octubre de 2007

¿Qué puede esperar el que vaya a verte el sábado?

Lo mejor de mí, porque hago flamenco directamente; no hago ningún tipo de personaje (torero, etc.). Sino que bailo flamenco puro, desnudo, limpio.

Intentaré bailar lo que serían los dos padres del flamenco. El papá y la mamá. El papá es la seguidilla y la mamá es la soleá. Mostrar los dos palos más importantes del flamenco y mi visión sobre él. Además, llevando a David el Gallo, a Jesús Jiménez, que son de los mejores y jóvenes y más punteros que hay en el momento.

Hablando de jóvenes punteros, ¿conoce el arte de Patricia Guerrero, con la que compartirá escenario mañana?

Es una maravilla. He podido trabajar con ella hace menos de dos semanas en Badajoz. Y la escuche cantar y creo que es una persona que tiene un porvenir y un futuro muy prometedor por delante. Ganar con esa edad ya la Lámpara es muy importante. Además, ya encima pues que sea de Granada, le deseo lo mejor del mundo.

¿Cuánto de tu labor es ser bailaor y cuanto es ser coreógrafo?

Ser coreógrafo siempre ha sido algo que me ha inquietado, por eso he innovado con mi forma de hacer flamenco desde muy chiquitito. Siempre me ha gustado mucho dirigir, coreografiar, montarme mis cosas. Y, como se suele decir, yo soy un culo inquieto. Tengo mis ilusiones, mis transgresiones. Pero, primero yo creo que está el intérprete. El intérprete es mucho más como decía Maurice Duschamp: “el coreógrafo va madurando con los años”; y cuánto más años, y cuánto pozo y sobriedad que van dejando los años en ti, pues te van haciendo un gran coreógrafo. El intérprete, por edad, como puede ocurrir con el fútbol y como todo lo que requiere una forma física determinada, es anterior. Así que yo soy mucho antes intérprete, y ahora a mis jóvenes 45 años –que aún me siento como un joven veterano- ahora es cuando está brotando sobre mí el coreógrafo, aunque ya llevo a mis espaldas 57 creaciones, seis de ellas para el ballet nacional. Pero ahora es cuando más fecundo voy a ser como coreógrafo; y voy mermándome como intérprete, lógicamente, por la edad y por el momento.

En su día, hubo un punto de inflexión con Minotauro, en el que te sentiste libre de ataduras. Conmemorando los diez años de la compañía y repitiendo representaciones como Bernarda, ¿las has vuelto a sentir)?

Bernarda fue cómo el segundo buque insignia de la compañía. Torero fue una maravilla, y luego Bernarda fue una cosa tremenda. El caso es que se hicieron tantas, que llegué a encorsetarme en ese traje de esa mujer tan funesta y, la verdad, me daba muchos dolores de cabeza. Pero ahora, como son ya clásicos, lo vuelven a demandar. Y creo que ahora para Canarias, y quizás para Granada volvamos a poner en marcha Bernarda, que creo que se lo merece la coreografía. Además, es un personaje que yo puedo interpretar y que me ilusiona y quiero volver a hacer. Pero tienen que ser as í, personajes muy punteros y que hayan sido referencia de la compañía, porque meterme en otro Minotauro… Que lo haga otro chaval joven en el papel de alcohólico, que yo se lo coreografío.

¿Qué opinión te merece la creación de ballets autonómicos? Con polémicas como la del ballet de Canarias.

Me ha pillado in situ, porque estábamos trabajando en Canarias cuando se ha deshecho el ballet de Anatol, el ballet de Canarias. Yo creo que siempre es una pena cuando perdemos un ballet que ya era un hecho real, pero también hay que intentar comprender, que ellos quieren intentar darle otro cariz, otra forma a esa compañía. Creo que quieren hacer un ballet más folclórico canario, y hacer otro tipo de creaciones, que esperemos que lleguen a buen puerto.

En el campo audiovisual, pasaste de Patrick Swayze a Anne Igartiburu. ¿Dónde te sientes más cómodo?

La verdad es que son dos cosas super diferentes. Yo nunca he sido muy televisivo, porque siempre he estado huyendo de lo que serían programas absurdos o programas de corazón. Claro que ella presenta por la mañana un programa de corazón; pero, creo que Mira quien baila es un programa divertido en el que se enseña la danza, el baile. Estoy aprendiendo mucho con Ioana Sovirana en su estudio de Manresa. Aunque ya no puedo competir con los jóvenes sí puedo hacerlo con los veteranos. Y es que todo lo que sería la salsa, la rumba, los bailes latinos, tienen mucho que ver con el flamenco; pero quizás los bailes de salón como el stripper, el trop, el vals, no son muy dados en nosotros.

Este pasó por ahí, puede ser, que además de reembolsarme muchísimo dinero, cosa que también me viene muy bien, (a todos nos viene muy bien); es un programa blanco. No estoy en ningún programa en el que critiquemos a nadie. Creo que soy un artista lo suficientemente consagrado ya como para poder poner nota a unos chicos que están aprendiendo a bailar y esto me está nutriendo, (a parte de la cartera), el corazón, porque a lo mejor la próxima creación que haga para el ballet nacional- o a lo mejor dirijo el ballet nacional, vete tu a saber- puedo utilizar todo lo que estoy aprendiendo ahora.

Todo lo hago en pos de aprender y utilizarlo luego. En el baile de salón hay muchas cosas que podemos traer al flamenco. Ioana es una maravilla de persona.

Escribiste una novela, "Sangre de Albero". ¿Habrá otra?

Sí, porque tengo un contrato con Planeta por el que tengo que entregar aún dos manuscritos. Uno, era un manuscrito que se llama “Mi abuelo el kurdo”, que empecé a escribirlo antes de que estallara la guerra de Irak. Estuve viajando a Bagdad, a Mosul … Pero, como comprenderás, ahora no es tiempo de viajar a esos sitios. Estoy esperando a que se calme la cosa, a ver si salen los americanos de allí, y puedo viajar a Mosul y hablar con este personaje que es el que es el verdadero protagonista del libro. Estoy a punto de cerrarlo. Son 300 páginas. Y creo que lo voy a presentar a algunos concursos.

Ahora que está tan de moda, ¿piensas asegurar alguna parte de tu cuerpo?

Yo llevo muchísimo tiempo asegurado. Tengo mis piernas aseguradas por mil millones, de pesetas, no de euros. 500 cada una. Las tengo aseguradas hace mucho tiempo, porque tengo tres hijos… Y puedo tener un accidente, Dios no lo quiera, o pasarme mil cosas… Y mis piernas son lo que más valen de mi cuerpo, porque son mi motor. Llevo más de diez años asegurado.

¿Qué puede esperar el que vaya a verte el sábado?

Lo mejor de mí, porque hago flamenco directamente; no hago ningún tipo de personaje (torero, etc.). Sino que bailo flamenco puro, desnudo, limpio.

Intentaré bailar lo que serían los dos padres del flamenco. El papá y la mamá. El papá es la seguidilla y la mamá es la soleá. Mostrar los dos palos más importantes del flamenco y mi visión sobre él. Además, llevando a David el Gallo, a Jesús Jiménez, que son de los mejores y jóvenes y más punteros que hay en el momento.

Hablando de jóvenes punteros, ¿conoce el arte de Patricia Guerrero, con la que compartirá escenario mañana?

Es una maravilla. He podido trabajar con ella hace menos de dos semanas en Badajoz. Y la escuche cantar y creo que es una persona que tiene un porvenir y un futuro muy prometedor por delante. Ganar con esa edad ya la Lámpara es muy importante. Además, ya encima pues que sea de Granada, le deseo lo mejor del mundo.

¿Cuánto de tu labor es ser bailaor y cuanto es ser coreógrafo?

Ser coreógrafo siempre ha sido algo que me ha inquietado, por eso he innovado con mi forma de hacer flamenco desde muy chiquitito. Siempre me ha gustado mucho dirigir, coreografiar, montarme mis cosas. Y, como se suele decir, yo soy un culo inquieto. Tengo mis ilusiones, mis transgresiones. Pero, primero yo creo que está el intérprete. El intérprete es mucho más como decía Maurice Duschamp: “el coreógrafo va madurando con los años”; y cuánto más años, y cuánto pozo y sobriedad que van dejando los años en ti, pues te van haciendo un gran coreógrafo. El intérprete, por edad, como puede ocurrir con el fútbol y como todo lo que requiere una forma física determinada, es anterior. Así que yo soy mucho antes intérprete, y ahora a mis jóvenes 45 años –que aún me siento como un joven veterano- ahora es cuando está brotando sobre mí el coreógrafo, aunque ya llevo a mis espaldas 57 creaciones, seis de ellas para el ballet nacional. Pero ahora es cuando más fecundo voy a ser como coreógrafo; y voy mermándome como intérprete, lógicamente, por la edad y por el momento.

En su día, hubo un punto de inflexión con Minotauro, en el que te sentiste libre de ataduras. Conmemorando los diez años de la compañía y repitiendo representaciones como Bernarda, ¿las has vuelto a sentir)?

Bernarda fue cómo el segundo buque insignia de la compañía. Torero fue una maravilla, y luego Bernarda fue una cosa tremenda. El caso es que se hicieron tantas, que llegué a encorsetarme en ese traje de esa mujer tan funesta y, la verdad, me daba muchos dolores de cabeza. Pero ahora, como son ya clásicos, lo vuelven a demandar. Y creo que ahora para Canarias, y quizás para Granada volvamos a poner en marcha Bernarda, que creo que se lo merece la coreografía. Además, es un personaje que yo puedo interpretar y que me ilusiona y quiero volver a hacer. Pero tienen que ser as í, personajes muy punteros y que hayan sido referencia de la compañía, porque meterme en otro Minotauro… Que lo haga otro chaval joven en el papel de alcohólico, que yo se lo coreografío.

¿Qué opinión te merece la creación de ballets autonómicos? Con polémicas como la del ballet de Canarias.

Me ha pillado in situ, porque estábamos trabajando en Canarias cuando se ha deshecho el ballet de Anatol, el ballet de Canarias. Yo creo que siempre es una pena cuando perdemos un ballet que ya era un hecho real, pero también hay que intentar comprender, que ellos quieren intentar darle otro cariz, otra forma a esa compañía. Creo que quieren hacer un ballet más folclórico canario, y hacer otro tipo de creaciones, que esperemos que lleguen a buen puerto.

En el campo audiovisual, pasaste de Patrick Swayze a Anne Igartiburu. ¿Dónde te sientes más cómodo?

La verdad es que son dos cosas super diferentes. Yo nunca he sido muy televisivo, porque siempre he estado huyendo de lo que serían programas absurdos o programas de corazón. Claro que ella presenta por la mañana un programa de corazón; pero, creo que Mira quien baila es un programa divertido en el que se enseña la danza, el baile. Estoy aprendiendo mucho con Ioana Sovirana en su estudio de Manresa. Aunque ya no puedo competir con los jóvenes sí puedo hacerlo con los veteranos. Y es que todo lo que sería la salsa, la rumba, los bailes latinos, tienen mucho que ver con el flamenco; pero quizás los bailes de salón como el stripper, el trop, el vals, no son muy dados en nosotros.

Este pasó por ahí, puede ser, que además de reembolsarme muchísimo dinero, cosa que también me viene muy bien, (a todos nos viene muy bien); es un programa blanco. No estoy en ningún programa en el que critiquemos a nadie. Creo que soy un artista lo suficientemente consagrado ya como para poder poner nota a unos chicos que están aprendiendo a bailar y esto me está nutriendo, (a parte de la cartera), el corazón, porque a lo mejor la próxima creación que haga para el ballet nacional- o a lo mejor dirijo el ballet nacional, vete tu a saber- puedo utilizar todo lo que estoy aprendiendo ahora.

Todo lo hago en pos de aprender y utilizarlo luego. En el baile de salón hay muchas cosas que podemos traer al flamenco. Ioana es una maravilla de persona.

Escribiste una novela, "Sangre de Albero". ¿Habrá otra?

Sí, porque tengo un contrato con Planeta por el que tengo que entregar aún dos manuscritos. Uno, era un manuscrito que se llama “Mi abuelo el kurdo”, que empecé a escribirlo antes de que estallara la guerra de Irak. Estuve viajando a Bagdad, a Mosul … Pero, como comprenderás, ahora no es tiempo de viajar a esos sitios. Estoy esperando a que se calme la cosa, a ver si salen los americanos de allí, y puedo viajar a Mosul y hablar con este personaje que es el que es el verdadero protagonista del libro. Estoy a punto de cerrarlo. Son 300 páginas. Y creo que lo voy a presentar a algunos concursos.

Ahora que está tan de moda, ¿piensas asegurar alguna parte de tu cuerpo?

Yo llevo muchísimo tiempo asegurado. Tengo mis piernas aseguradas por mil millones, de pesetas, no de euros. 500 cada una. Las tengo aseguradas hace mucho tiempo, porque tengo tres hijos… Y puedo tener un accidente, Dios no lo quiera, o pasarme mil cosas… Y mis piernas son lo que más valen de mi cuerpo, porque son mi motor. Llevo más de diez años asegurado.

¿Qué adjetivo le pondrías a Granada?

Madre mía, ¡tierra soñada! Es la tierra más bonita del Mundo. Yo siempre dije un verso que es “parece que en la tierra, hicieron hendidura/ y en la hendidura vista pusieron a Granada/ y Dios y la Belleza durmieron para siempre/ Granada fue su cuna, Granada fue almohada”. Es el verso con el que empieza mi libro. #


 

(0) comentarios
-
Añade tu comentario (para añadir vídeos, fotos o blogs pincha en el menú gris que hay al principio y fin de este recuadro)
Autor:
Mail:
Titulo:
Mensaje:
¿En qué sorteo
quiéres participar?
¿Eres humano?
 
 
  info del evento | (0) comentarios | (0) fotos | (0) blogs relacionados | (0) vídeos
 
 
  Más teatro . ver más
 
 
 
-
pictos pictos